9. Disminución de la atención y la concentración
Seguir una conversación larga, leer un artículo o concentrarse en una tarea puede requerir mucho más esfuerzo que antes.
10. Dificultades para reconocer objetos o personas
En etapas iniciales, algunas personas pueden tardar más tiempo en identificar rostros conocidos o interpretar correctamente objetos cotidianos.
Factores que pueden aumentar el riesgo
Aunque no siempre es posible prevenir la demencia, algunos factores pueden influir en su aparición:
Edad avanzada.
Hipertensión arterial.
Diabetes mal controlada.
Colesterol elevado.
Tabaquismo.
Sedentarismo.
Obesidad.
Aislamiento social.
Pérdida auditiva no tratada.
Adoptar hábitos saludables puede ayudar a reducir el riesgo y favorecer un mejor funcionamiento del cerebro.
¿Cuándo consultar al médico?
Si una persona presenta varios de estos síntomas de forma persistente y afectan su vida diaria, es recomendable acudir a un profesional sanitario para una evaluación completa. Existen pruebas que permiten identificar si los síntomas están relacionados con una demencia o con otras enfermedades tratables.
Cómo cuidar la salud cerebral
Algunas recomendaciones que pueden favorecer la salud del cerebro incluyen:
Mantener una alimentación equilibrada.
Realizar actividad física con regularidad.
Dormir entre 7 y 9 horas cada noche.
Controlar la presión arterial, el azúcar y el colesterol.
Mantener una vida social activa.
Leer, aprender nuevas habilidades o realizar ejercicios de estimulación mental.
Evitar el consumo de tabaco y limitar el alcohol
Conclusión
La demencia suele desarrollarse lentamente y sus primeros síntomas pueden pasar desapercibidos. Observar cambios persistentes en la memoria, el lenguaje, la orientación o el comportamiento permite buscar atención médica de manera temprana. Un diagnóstico precoz no solo ayuda a identificar la causa de los síntomas, sino que también ofrece mejores oportunidades para planificar el tratamiento y mantener la mayor calidad de vida posible durante más tiempo.