Otros la consideraron absurda o poco práctica, llegando incluso a preguntarse si se trataba más de una tendencia de belleza que de maquillaje escénico.
A pesar de la controversia, numerosas publicaciones de belleza destacaron la maestría técnica de este look.
Incluso los críticos reconocieron que su creación requería precisión e imaginación, y que su propósito era la expresión artística más que la practicidad cotidiana.
Este estilo no es para uso diario.
Se ve principalmente en sesiones editoriales, fotografía creativa o retos de maquillaje donde el impacto artístico prima sobre la practicidad.
Ilustra cómo las redes sociales permiten que las ideas experimentales se difundan rápidamente y lleguen a un público amplio.
En definitiva, las cejas con efecto halo ilustran cómo las tendencias de belleza siguen evolucionando hasta convertirse en expresiones de arte visual.