Combina un poco de café con un diente de ajo, eso es lo que pasa
Para poder darle vida a una planta de ajo debemos, en primer lugar, obtener un diente de la misma. Debe ser un diente que no tenga el más mínimo rastro de moho y que tenga más de un bulbo.
De hecho, de cada bulbo presente puede crecer una planta .
Evitemos elegir dientes demasiado pequeños: es muy difícil que una planta crezca a partir de ellos.
La época más favorable para realizar esta operación es la mitad de temporada: en primavera u otoño.
Después de haber elegido cuidadosamente los mejores gajos, debemos mantenerlos sumergidos en agua durante al menos un día entero.
Pasadas veinticuatro horas podemos proceder a introducir los bulbos en el suelo.
La tierra debe ser de buena calidad, y debemos añadirle un poco de café. No café líquido, sino molido en polvo.
Combinar los posos del café con tierra significa otorgarle excelentes propiedades nutricionales.
Colocamos los bulbos a diez centímetros de distancia entre sí y regamos abundantemente.
Dientes de ajo
La maceta debe colocarse bajo la luz solar directa pero debemos tener cuidado de mantener la tierra siempre húmeda hasta que aparezcan los primeros brotes.
Con un poco de paciencia y cuidados, dentro de unos meses tu planta dará vida a los dientes de ajo .
La recolección sólo se podrá realizar cuando el ajo tenga la tripa muy seca.