Cómo regar correctamente:
Revise la pulgada superior del suelo: si está seco, es hora de regar.
Riegue abundantemente, hasta que el agua salga por los orificios de drenaje.
Deje que el exceso de agua se escurra; nunca deje la olla sumergida en agua.
Utilice agua a temperatura ambiente: el frío daña las raíces.
Consejo profesional: si el agua del grifo tiene un alto contenido de flúor o cloro, use agua filtrada o destilada (los lirios de la paz son sensibles).
3. Temperatura y humedad: Recrea la selva tropical
Los lirios de la paz son tropicales. Crecen mejor en aire cálido y húmedo, no en habitaciones secas y con corrientes de aire.
Condiciones ideales:
Temperatura
65–80 °F (18–27 °C)
Humedad
50–60% o más
Cómo aumentar la humedad:
Agrupa las plantas: crean un microclima
Utilice un humidificador, especialmente en invierno.
Colóquelo en una bandeja de guijarros, con agua (sin que toque la olla).
Rocíe ocasionalmente, pero no exagere (puede promover el moho).
Evite: corrientes de aire frío, calentadores y rejillas de ventilación del aire acondicionado: secan el aire y estresan la planta.
4. Fertilización: Alimentar a la flor
No importa qué tan buena sea la luz y el agua, tu lirio de la paz no florecerá sin nutrientes.
Cuándo y cómo fertilizar:
Cuándo: Desde la primavera hasta principios del otoño (temporada de crecimiento)
Con qué frecuencia: cada 4 a 6 semanas
Modo de empleo: Fertilizante líquido equilibrado (10-10-10 o 20-20-20), diluido a la mitad de su concentración.
No fertilice en exceso: puede quemar las raíces y provocar que las puntas de las hojas se pongan marrones.
5. Trasplante y trasplante: No dejes que quede demasiado lleno
En realidad, los lirios de la paz florecen mejor cuando sus raíces están ligeramente enredadas, pero si están demasiado apretados, dejan de florecer.
Cuándo trasplantar: