Consejo 3: Alcohol isopropílico para un efecto refrescante instantáneo.
¿No tienes tiempo para mezclar?
Un paño empapado en alcohol isopropílico (también llamado alcohol desnaturalizado) es muy eficaz para desinfectar y abrillantar rápidamente la lechada.
Luego, limpia con un paño limpio y húmedo y seca.
Consejo extra: Se pueden añadir unas gotas de aceite esencial de limón o eucalipto para un agradable toque de frescura.
¿Y para casos más graves?
Si las manchas persisten a pesar de sus esfuerzos, existen aerosoles limpiadores antimoho disponibles en los supermercados.
Elija una fórmula sin lejía, apta para superficies en contacto con alimentos, y siga atentamente las instrucciones.
Use guantes para protegerse las manos y, por supuesto, ventile la habitación durante y después del uso.
Una vez finalizado el tratamiento, recuerde enjuagar la lechada y secarla para evitar que la humedad se acumule.