Es fundamental mantener la calma. Estas corrientes no te arrastran al fondo, pero pueden desgastarte si luchas contra ellas de frente.
En lugar de intentar regresar directamente a la playa, nadar paralelo en la orilla.
Sí, puede parecer contradictorio, pero es la mejor manera de salir de la zona actual.
Una vez fuera de allí “flecha”, podrás regresar a la playa de forma oblicua, sin peligro.
Qué pasa si estás demasiado cansado para nadar? Acuéstese boca arriba, flote y Agite la mano para alertar a los servicios de emergencia o a las personas cercanas.
Un peligro discreto pero no raro
A menudo pensamos que estos fenómenos sólo afectan a los océanos o a los países tropicales, pero están muy presentes en Mediterráneo, particularmente en el mar Jónico, entre Italia y Grecia. Incluso en algunas playas francesas se registran casos cada verano.
La apuesta? Mejor información, mejor prevención.
Porque no, el mar no siempre es un río largo y tranquilo.
Pero con los reflejos adecuados y un poco de observación, es totalmente posible nadar allí con total seguridad.
Tómate el tiempo para observar antes de dar el salto y el mar seguirá siendo tu mejor aliado este verano.