El principal riesgo comprobado: Daños en la audición
Paradójicamente, el peligro más comprobado de los auriculares inalámbricos no tiene nada que ver con la radiación Bluetooth.
Esto se refiere al volumen del sonido.
Los expertos advierten periódicamente sobre los daños auditivos permanentes causados por escuchar a niveles excesivamente altos y durante periodos prolongados.
Debido a que los auriculares se colocan directamente en el canal auditivo, el sonido se emite muy cerca de las estructuras sensibles del oído interno. Un volumen excesivo puede dañar gradualmente estas diminutas células ciliadas, que, una vez dañadas, no se regeneran.
Las posibles consecuencias incluyen:
Pérdida de audición,
tinnitus,
hipersensibilidad al ruido,
dificultad para comprender el habla:
contrariamente a las preocupaciones inciertas sobre la radiación, el daño auditivo está médicamente comprobado, es común y, a menudo, irreversible.
Opinión de la Organización Mundial de la Salud
La Organización Mundial de la Salud ha advertido reiteradamente que los malos hábitos auditivos exponen a millones de jóvenes en todo el mundo al riesgo de pérdida de audición.
Los principales problemas son los siguientes:
Escuchar a un volumen alto
, usar auriculares durante varias horas seguidas,
quedarse dormido con los auriculares puestos
y la exposición a entornos ruidosos mientras se usan auriculares pueden contribuir a estos efectos.
Por eso, muchos expertos insisten en que la forma en que se utilizan los auriculares es mucho más importante que la señal Bluetooth en sí.