Quién debería consumirlo con cautela
Aunque el mango es saludable, sus azúcares son naturales pero igual elevan la glucosa en sangre. Las personas con diabetes o que controlan su glucemia deben cuidar la porción y, de ser posible, consultarlo con su médico o nutricionista. También conviene moderarlo si se está siguiendo una dieta baja en azúcares.
Además, la cáscara del mango contiene una sustancia similar a la que producen algunas plantas irritantes, por lo que puede causar enrojecimiento o picazón en personas sensibles. Si notas síntomas después de comerlo (picazón en la boca, hinchazón o dificultad para respirar), busca atención médica.
Cómo elegir y disfrutar un buen mango
Elige frutos firmes pero que cedan levemente al presionarlos, con un aroma dulce cerca del tallo. Evita los que tengan manchas blandas o un olor fermentado. Puedes comerlo solo, en cubos, licuado con yogur, en ensaladas o incluso con un toque de limón y chile. Si compras mango congelado o deshidratado, revisa que no tenga azúcar añadida.
Una buena idea es combinarlo con frutas ricas en fibra y de menor contenido de azúcar, como cítricos, manzanas o frutos rojos.
¿Vale la pena incluir mango en la dieta?
Sí, para la mayoría de las personas es una excelente opción, siempre en porciones razonables y dentro de una alimentación variada. Es una fruta nutritiva, deliciosa y fácil de incorporar al día a día.