Un ataque cardíaco no siempre comienza con un dolor intenso y repentino. En algunas personas, las señales aparecen gradualmente, pueden ser leves o presentarse de manera intermitente. Sin embargo, no es correcto afirmar que siempre se manifiesta un mes antes: en muchos casos ocurre sin advertencias claras.
Reconocer los síntomas y actuar rápidamente puede salvar una vida.
1. Dolor o molestia en el pecho
Puede sentirse como presión, opresión, ardor, pesadez o dolor en el centro del pecho. La molestia puede durar varios minutos, desaparecer y regresar.
2. Dolor que se extiende a otras zonas
El malestar puede irradiarse hacia uno o ambos brazos, los hombros, el cuello, la mandíbula, la espalda o la parte superior del abdomen.
3. Dificultad para respirar
La falta de aire puede aparecer antes o durante la molestia en el pecho, incluso estando en reposo o sin una causa evidente.
4. Sudoración fría
Un sudor frío, repentino y abundante, especialmente si está acompañado de dolor de pecho, debilidad o falta de aire, puede ser una señal de emergencia.
5. Fatiga inusual