Los investigadores sugirieron que esto probablemente se deba a variaciones genéticas específicas de cada población que interactúan con los genes OCA2 y HERC2 a lo largo de miles de años.
En otras palabras, si bien no todas las personas de ojos verdes descienden de un único ancestro como sí ocurre con las personas de ojos azules, los científicos creen que todas heredaron combinaciones de variantes genéticas que se originaron en la misma amplia región de Eurasia antes de extenderse por Europa a través de la migración.
La evolución puede haber contribuido a la supervivencia de este raro color de ojos.
El motivo exacto por el que los ojos verdes sobrevivieron y siguieron siendo tan raros continúa fascinando a los investigadores.
A diferencia de la pigmentación de la piel, donde la selección natural proporcionó claras ventajas de supervivencia en función de la exposición a la luz solar, el color de los ojos parece haber sido moldeado por varias presiones evolutivas diferentes.
Los investigadores han sugerido que todo, desde la adaptación ambiental hasta la selección sexual, puede haber contribuido.
Una teoría propone que los colores de ojos inusuales se volvieron atractivos simplemente porque eran poco comunes.
La revista European Journal of Human Genetics señaló que el color de los ojos puede haber evolucionado bajo múltiples presiones de selección "sexuales, culturales y ambientales" en lugar de una única ventaja biológica.
Eso podría explicar por qué los colores de ojos más claros se volvieron cada vez más comunes en algunas partes de Europa, a pesar de no ofrecer ninguna ventaja evidente para la supervivencia.
A diferencia de los ojos marrones, que predominan a nivel mundial porque contienen más melanina protectora, los ojos verdes parecen haber persistido en gran medida porque las combinaciones genéticas subyacentes se siguieron transmitiendo de generación en generación.
Los ojos verdes no son el único color con una historia genética inusual.
Los científicos han descubierto historias igualmente fascinantes detrás de otros colores de ojos.
Los ojos marrones se consideran el color de ojos ancestral del ser humano.
Las pruebas sugieren que los primeros humanos modernos tenían todos ojos marrones porque los niveles más altos de melanina les ofrecían una mayor protección contra la radiación ultravioleta en África.
Los ojos azules, por su parte, cuentan quizás la historia genética más famosa.
Investigadores de la Universidad de Copenhague concluyeron previamente que casi todas las personas con ojos azules que viven hoy en día heredaron la misma mutación ancestral que afecta al gen HERC2, la cual reduce la producción de melanina al disminuir la actividad de OCA2.
El profesor Hans Eiberg, quien dirigió la investigación, explicó de forma contundente: “Originalmente, todos teníamos ojos marrones. Pero una mutación genética que afectó al gen OCA2 provocó la creación de un interruptor que, literalmente, desactivó la capacidad de producir ojos marrones”.
Aunque las investigaciones más recientes sobre el ADN antiguo han permitido precisar cuándo apareció exactamente esa mutación, los científicos siguen coincidiendo en que prácticamente todas las personas con ojos azules de forma natural heredaron variaciones de la misma mutación fundadora.
En cambio, los ojos verdes parecen ser el resultado de varias variantes genéticas que interactúan entre sí, en lugar de una sola mutación.
¿Qué tienen en común todas las personas de ojos verdes?
A pesar de los mitos persistentes que afirman que las personas de ojos verdes son más inteligentes, más emotivas o poseen rasgos de personalidad únicos, los científicos aseguran que ninguna de estas afirmaciones está respaldada por evidencia.
En cambio, lo que realmente une a casi todas las personas de ojos verdes es la genética.
El color de sus ojos se debe a una rara combinación de variantes hereditarias que afectan a los genes de pigmentación, en particular OCA2 y HERC2, que los investigadores creen que se originaron hace miles de años entre las antiguas poblaciones euroasiáticas antes de extenderse por Europa a través de la migración.
Ese origen común explica por qué los ojos verdes siguen concentrados en ciertas partes del mundo hoy en día, a pesar de que se encuentran en personas de muchos países y orígenes étnicos diferentes.
Así pues, aunque celebridades como Emma Stone, Scarlett Johansson, Rihanna y Tom Cruise tengan muy poco más en común, sí comparten una notable conexión biológica con millones de personas de ojos verdes en todo el mundo.
Detrás de esos iris de colores inusuales se esconde una historia genética que se remonta a miles de años, una historia que los científicos aún siguen desentrañando.