Muchos alimentos y grupos de alimentos favorecen una mejor circulación sanguínea, previniendo así el riesgo de coágulos o trombosis.
Le invitamos a descubrir una lista no exhaustiva en nuestra presentación de diapositivas.
Ya sea fresca o seca (fuera de temporada), se recomienda consumir dos cucharadas por la mañana y por la noche.
«Esto permite una notable mejoría en la circulación sanguínea. La grosella negra reduce la permeabilidad de los pequeños vasos sanguíneos y tonifica las venas»,
explica Henry Puget, autor de La enciclopedia de los remedios de la abuela.
Contiene bromelina, una enzima con propiedades antiinflamatorias que fluidifica la sangre y reduce el riesgo de coágulos, flebitis, trombosis y accidentes cerebrovasculares.
Las vitaminas E y C presentes en el kiwi favorecen la circulación sanguínea, previniendo la formación de coágulos.
El cacao contiene flavanoles, un potente antioxidante.
Para aprovechar sus beneficios, se recomienda consumir uno o dos trozos de chocolate negro al día, cuanto mayor sea su contenido de cacao.
Dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación.
Sin embargo, ¡cuidado con la acidez estomacal!
Ricos en omega 3, los pescados grasos (incluidos el salmón, las sardinas, la caballa…) favorecen la fluidez de la sangre.