La resistencia a la insulina es una condición cada vez más común, relacionada con el
sobrepeso, el sedentarismo y una alimentación alta en azúcares refinados. Cuando las
células dejan de responder correctamente a la insulina, el azúcar permanece más
tiempo en la sangre, aumentando el riesgo de diabetes tipo 2, hígado graso y
enfermedades cardiovasculares.
La buena noticia es que existen alimentos accesibles y tradicionales que pueden
apoyar el metabolismo y mejorar la sensibilidad a la insulina. A continuación, te
explico cómo funcionan y cómo incorporarlos en tu rutina diaria.
1. Gelatina casera o áspic (cocción prolongada de
huesos)
El secreto de este alimento está en la glicina, un aminoácido que se libera tras cocinar
huesos y cartílagos durante varias horas. La glicina cumple funciones clave:
Protege al hígado de procesos inflamatorios que interfieren con los receptores de
insulina.
Favorece la reparación de la mucosa intestinal, ayudando a reducir la
permeabilidad intestinal, un factor vinculado con inflamación crónica.
Apoya la regeneración de tejidos y artic