La vesícula biliar almacena la bilis que fabrica el hígado para procesar grasas. Cuando esa bilis espesa se satura de colesterol o pigmentos, pueden formarse cálculos que originan molestias posprandiales, náuseas o dolor en el costado derecho. Además del diagnóstico profesional, hay plantas con tradición de uso que favorecen el flujo biliar (efecto colerético/colagogo), calman espasmos y apoyan la digestión. A continuación verás tres opciones —diente de león, boldo y cúrcuma— con recetas combinadas que suelen utilizarse como coadyuvantes del bienestar hepatobiliar.
Nota: si hay dolor intenso, fiebre, ictericia o diagnóstico de obstrucción, acude al médico. Los preparados herbales son complementarios, no sustituyen el tratamiento indicado por un profesional.
1) Diente de león (Taraxacum officinale)
Propiedades destacadas
- Colerético/colagogo: promueve la producción y salida de bilis.
- Diurético y depurativo: ayuda al arrastre de metabolitos.
- Hepatoprotector y antioxidante: cuida el tejido hepático frente al estrés oxidativo.
Receta: Infusión depurativa con limón y menta